O sonho de todo escritor, mesmo menino, ou, sobre tudo, menino, é o de escrever. Escrever num jornal. Ter seu próprio jornal. Engatinhando ainda nas ferramentas e no layout dste blog, aqui está a minha tentativa.
terça-feira, 11 de maio de 2010
Bienvenido/a
Esta mañana salí a caminar temprano, cuando el cielo empezaba a clarear, mejor dicho, cuando ya estaba claro. Había empezado a clarear un poco antes, las nubes y la luz que venía, dibujando esa silueta inconfundible del día que empieza. En el horizonte, hacia la Ponta do Seixas, el sol empezaba a abrirse paso entre las nubes, creando una línea móvil de luz ondulante en el mar. La gente yendo y viniendo, las casas, la mata, el día empezando. Nunca me cansaré de apreciar ese instante virginal, en que el mundo y las personas parecen en callada comunión. Se oyen voces de gente conversando, unos haciendo gimnasia, otros trotando o caminando rápido o no. Cuando empieza el día, es como si hubiera algo a serte revelado. Es como si el día quisiera decirte algo, como si la vida te estuviera recibiendo de nuevo, recién nacido que llegas a ella. Bienvenido/a.
sábado, 8 de maio de 2010
Terapia Comunitária no Uruguay
Entre os dias 9 e 10 de abril, foi realizada em Montevideo, Uruguay, a segunda intervisão do primeiro grupo de terapeutas comunitários formados na América Hispânica. O encontro contou com a participação de 15 terapeutas formados em Paysandú em 2009, e mais a presença de pessoas interessadas em conhecer a terapia comunitária. Conversou-se sobre as dificuldades encontradas na prática, e se refletiu sobre as razões para que cada um se mantivesse na terapia comunitária. Esta reflexão mostrou, nas explicitações de cada um, a estreita relação entre esta atividade de recuperação da pessoa humana, e a história pessoal de cada um. Uma das terapeutas falou da atividade realizada com jovens de rua viciados em drogas. A professora Maria Filha, da UFPB, ressaltou a importância do auto-conhecimento no exercício da terapia. Uma roda de terapia comunitária foi realizada com os presentes, com a condução da professora Silvia Meliá, de UDELAR, Luz Vázquez e Aracely Otarola. O encontro foi realizado nas instalações da Facultad de Enfermería da Universidad de la República.
Chove
Esta tarde, olhava para os rostos do John, Paul, George, Ringo. Via as caras e as expressões. As piscadinhas entre eles e para o público, os sorrisos e as caras das fãs no Shea Stadium. Ouvia The Inner Light, She Loves You, Across the Universe. Pensava numa alma voltando para Deus. Via o rosto de quem se fora, e pensava nos meus pais, meus filhos, minha amada, as amizades que fez nesta vida. Uma porta se abre para lá e lá vais. Lá vamos amanhã ou depois, quem poderia saber. Esta tarde chove em João Pessoa.
quarta-feira, 5 de maio de 2010
El proceso de procesar al proceso
A veces la gente me pregunta por qué sigo escribiendo sobre el proceso. Si eso ya pasó, si a mí no me hicieron nada. Yo entiendo la pregunta, pues es gente querida la que me la hace, familiares, amigos. Ha sido un largo camino, ajustar las cuentas con el proceso. Desde la auto-tortura, allá por los años de 1978 en adelante, hasta 1996, en que decidí volver. No decidí volver solo, ni volví solo. Empecé a volver, a dejar de torturarme con la culpa de haber sobrevivido y empezar a darme cuenta de que había una vida aquí y ahora exigiéndome respuestas, pidiéndome que diera cuenta del milagro de haber sobrevivido. De a poco, y con la ayuda de muchos y de muchas, empecé a volver. El camino es lento, pero se puede. Digo estas cosas pues vuelvo de la Argentina después de una estadía de 20 días, y me doy cuenta de que el proceso de procesar al proceso es una tarea contínua, colectiva, interminable. Yo quiero agradecer a tanta gente que me recibió en Brasil en 1977 y a quienes, en Argentina y Brasil, me fueron dando pistas para digerir el proceso. Saber qué había sido aquello. No diré nombres, pues la lista sería injusta, por las omisiones. Pero en mi corazón agradezco contínuamente a todas aquellas personas que me ayudaron a seguir creyendo en la vida, en el amor, en la honestidad, en la esperanza, la justicia, el bien, la nobleza, la verdad, la caridad, todo aquello que el proceso vino a destruír. Agradezco porque cada día que pasa me pone más lejos de aquellos tiempos oscuros, tiempos que ninguno de nosotros gustaría de haber vivido. Cada segundo que pasa estamos todos más distantes de la felonía nazi que se enseñoreó en la Argentina entre 1976 y 1983. Un día, no habrá más recuerdo de la barbarie. Habrá desaparecido en el olvido, habrá otra vez la inocencia.
domingo, 4 de abril de 2010
Un día, una hoja
Hay días en que a uno le gustaría poder ponerse en un papel. Ser esas palabras que caen sobre la hoja y se van ordenando o no, dejándose caer. Dejarse en la hoja y dejar que el viento te lleve por ahí, no sabes dónde, nadie sabe adónde el viento va. Te dejas llevar, vas como una hoja, y el día se deshoja como un otoño que no viene.
sábado, 20 de março de 2010
Un día marzo
Un día sería marzo, solamente marzo. El mes del comienzo de las clases, o su recomienzo. El mes de la vendimia, y nada más. No el mes del oprobio y la traición, de la antipatria, y la aberración, del cinismo. De la mentira y de la fuerza bruta, del engaño y la falsedad. De lo que no es humano ni tiene perdón. De lo que aún espera el juicio y el castigo a los culpables. Aún es, para quienes pudimos sobrevivir, el mes en que evocamos una Argentina que insiste, resiste, persiste. Una Argentina destinada a ser lo que es, lo que nadie podrá nunca evitar: una patria para todos, justa, libre, soberana, igualitaria. Una Argentina socialista de alma, de corazón, de manos dadas. La Argentina que no pudieron matar los asesinos de marzo de 1976. Nuestra Argentina, mi Argentina, tu Argentina, pibe. ¿Qué te parece? Valdrá la pena haber sobrevivido.
sábado, 13 de março de 2010
Días sin comienzo
Hay días que comienzan como queriendo no comenzar. Te levantas y es como si aún estuvieras en la cama. Le dices buen día a alguien y es aún como si no te hubieras dicho a ti que el día ha empezado. Me acuerdo de un chiste en que el sol empezaba el día de varias maneras: una de ellas, como que llegando de a poquito. Hoy el día empezó así, empezó sin empezar. Es como si te hubieras quedado en algún lugar del otro lado. Ya has tomado un mate o lo tomas aún, oyes el ruido de la pala en la calle, recuerdas haber hablado con tu amada y con alguien más, leído ciertas cosas, pensado otras, pero es como si todavía no hubieras llegado a este lado, como si aún el día no hubiera comenzado.
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