sexta-feira, 8 de junho de 2012

"Un pacto honesto con la soledad"

La frase le había repicado todos estos días, y volvía esta tarde. Un pacto honesto con la soledad. Ahora sin comillas, pero es lo mismo. Es lo mismo. Un pacto honesto con la soledad. Había andado por la ciudad universitaria. Visto algunas personas caminando por las cercanías de la ADUF-PB y del correo, en el estacionamiento. El verde, la gente, empezaba a mejorar. Un pacto honesto con la soledad. La frase era de García Márquez, y se refiere al secreto de una vejez feliz, o saludable, no sé bien. Sé que de los escritores me han venido algunas frases tan buenas, de esas que a uno lo reconcilian con la vida. Saramago, Borges, Cortázar, Vargas Llosa, García Márquez. Forman como una casa infinita, una casa sin paredes, pero que te cobija, te abriga, te recoge. Poe.

terça-feira, 5 de junho de 2012

Red

Esa mañana, se despertó pensando en su reactividad, su inmediatismo, una tendencia al choque, al enfrentamiento. A ver peligro por todas partes, gente no confiable. Cosas que tienen que ver con un tiempo pasado, un tiempo que ya no es más. La conciencia lo sabe, la mente también, pero el cuerpo todavía recuerda. Las cargas se arreglan por el camino, decía mamá. Se arreglan, sí, madre. Pero en esos días de junio, o de cuando fuera, en que entras en un cono de sombra en que todo parece tan incierto y todo asusta, sabes que la luz está más cerca. Miras la red de apoyo psico-social. Una red sustenta, da apoyo, y también conecta. No estás solo. Estás apoyado y acompañado. No solo de afuera, sino también de dentro, de ti mismo. Formas parte de la red de la Terapia Comunitaria, que te reconecta con tu familia, con tus valores, con tus antepasados, con tu historia de vida, con tu niño interior, que venció todas las batallas para llegar hasta aquí.

sexta-feira, 1 de junho de 2012

Reescribiendo

Hoy te levantaste, esta mañana, y algo empezó a coserse desde temprano. No siempre uno puede poner en el papel, las cosas que va aprendiendo durante el día. Cada día es una lección nueva, o viejas lecciones que vuelven para que uno las aprenda. Caminaste por el barrio, nuevas veredas, viejas sensaciones. Todo es como una recuperación de memoria. Cada cosa evoca otras cosas parecidas o semejantes, y todo se va uniendo. Las memorias más antiguas como que se van uniendo con las más recientes, del tiempo presente, y de pronto la vida se va a aproximando a una sensación de unidad. A veces es sólo unidad, la unidad misma, otras veces, unidad y dispersión, como una diástole y sístole. Hoy respirabas, y al respirar, evocabas memorias de otras respiraciones, tal vez la respiración total de tu vida, inclusive la anterior a tu nacimiento. Respirabas y caminabas, tranquilamente, por las calles de Tambaú, y estabas unido a tu historia, aquí, ahora. Es como si el instante fuera cada vez más el tiempo total, todo el tiempo. Un libro de Saramago, que volviste a leer esta mañana temprano en la cocina, Todos los nombres, decía casi lo que estabas sintiendo, lo que estabas viviendo. Que todos los instantes convergen en el ahora. Borges. Era lo que venias sintiendo, lo que estás viviendo, esta sensación de unidad. Lo que escribes, ya fue escrito, lo que vives, ya fue vivido y es revivido, reescrito.

Compactación

A veces, una pesona no tiene algo especial para decir, para compartir. El mero hecho de estar vivo, le dice muchas cosas. Andar por ahí, ver la gente, las plantas, el cielo, ya es mucho. Cuando has vivido ya muchos años, todo tiene un sabor de evocación. Todo recuerda otras cosas. El tiempo se ha venido compactando. Este día, es todos los días de tu vida. Cuando andas por ahí y ves a las personas, hablas con ellas, las escuchas, algo muy antiguo en ti resuscita. Es como que si toda la vida se hubiera condensado en este instante. Eres el nino o la niña de ayer, con la experiencia de los muchos años vividos.

domingo, 20 de maio de 2012

Resonancias

Esta tarde, mientras caminaba por el calçadão de la beira-mar, me di cuenta de cómo todo ese mundo allí afuera, es parte de mi vida, hace ya tantos años. La música, la algarabía de la gente, los chicos patinando por la vereda. Uno de ellos me pasó como circulándome mientras yo caminaba. Niñitos chiquitos en carritos de bebé. La gente sentada en la parecita que separa la vereda de la playa. El olor de las plantas que crecen allí.Y el mar, ese antiguo ser, como decía Jorge Luis Borges. El barranco de Cabo Branco, iluminado por el sol que ya se iba yendo. Una alegría antigua le viene a uno en ciertos instantes. Esta mañana, fue el canto de un pequeño benteveo que ví en un cable, al volver de la caminata matutina. El canto del pajarito me llamó la atención de una manera singular. Son cosas que de pronto te dan una alegría profunda, y no sabés por qué. Ese canto del benteveo reverberaba de una manera muy especial en mí. No supe por qué, sólo sentí una alegría muy especial, al escuchar su canto. Era como una reminiscencia muy buena y antigua.

quinta-feira, 17 de maio de 2012

De a poco, vienes abriéndote paso.

Esta tarde, cuando venía de caminar por la playa, ví unas piedras en la vereda, que me llamaron la atención. Tenían un brillo. El sol dibujaba unas líneas que las atravesaban. La lectura de un libro de Ray Bradbury me atrajo bastante en estos últimos días: Zen en el arte de escribir. Un escritor contando lo que es escribir, es verdaderamente una delicia, un verdadero viaje hacia uno mismo. Aquello de Julio Cortázar: la literatura disuelve la falsa objetividad creada por el intelectualismo, por la codificación cotidianizada, y por el realismo ingenuo. Jorge Luis Borges decía que los libros son extensiones de la memoria y de la imaginación. Son extensiones también, de la experiencia. Lo que Bradbury enseña sobre el arte de escribir, son verdaderas joyas. La atención, el sentimiento, son la clave. Es un viaje infinito. La vida se hace aventura.

domingo, 13 de maio de 2012

El amor es la apuesta total en la vida

Si amas, una parte tuya comunga con el infinito. Esto no te substrae de las vicisitudes comunes de la vida, pero todos tus pasos se ordenan en la dirección de la fuerza que rige el universo. Una fuerza infinita te acompaña y multiplica tu resistencia. Según José Comblin, la parte nuestra que ama, no muere, permanece para siempre.