segunda-feira, 5 de setembro de 2022

¿Cómo podría no ser feliz si siento?

Soy saboreo siento

Soy el placer de ser quien soy

Siento

Este es mi poder

Esta sensación es invencible

Siento mis pensamientos

Siento mis palabras y las tuyas

Te siento

Me siento

Y este es todo mi poder y mi placer

No hablo sin sentir

No pienso sin sentir

No siento sin sentir placer

El placer de ser

Si me preocupo es porque no estoy sintiendo

No me preocupo

Siento

Entonces sé

No tengo miedo porque siento

El sentir es seguro y me protege

El sentir es todo

Siento el mate

El aire

Me siento

Siento el piso y los pájaros

El amor

La tristeza es un sentir también

Que siento al sentir una falta, soledad

Pero aún al sentir tristeza,

Por sentirla es que la siento menos triste

La tristeza triste es la no sentida

La sensación y el sentimiento son la clave de la vida

Clave de sol

Luz

Si palabras o actos me hieren o molestan

Siento y me aquieto

Me siento y escucho con el corazón

Esto me defiende del mal que viene de afuera

Siento mi cuerpo, mis pasos, mi respiración, mi presencia

Y todo esto me alegra y me da felicidad y paz y placer

Sentir es foco en mí

Centro en mí

Luz

¿Cómo podría no ser feliz si siento?

 

 

 

 

 

 

 

 

Tengo un sentimiento por João Pessoa

Pongo unas letras en la hoja y el mundo empieza a existir. Los ruidos de la calle. El pío de una ave o dos. Ya en la tercer frase estoy más animado. Más aquí. Voy llegando y ya estoy. Como les iba diciendo. Noche sin dormir. ¿Qué busco en mi desvelo? Lo de siempre. Estar aquí. ¿Por qué buscar lo que aquí está? No sé por qué. Sólo sé que es así. Hoy está costando un poco más de lo habitual, encontrar un rumbo. No tanto. ¿No estoy aquí, al final? ¿No estoy sano y vivo? Vivo y sano. Sanísimo. Al punto que de pronto veo lo que me sucede y lo que sucede alrededor. Las letras van iluminando todo. Vivísimo. Todo me toca mucho. Talvez demasiado. Es mi manera. De repente el río desborda. El agua sigue hacia abajo. Va a regar los campos. Crecerán los frutos. El día se ilumina. La ciudad. El mar. El campo. Todo está ahí. ¿Qué rumbo tomar? Media vuelta, ¡maaaar! Van y vienen los pasos. Me acostumbré a hablar en primera persona. A ver si ahora consigo salir. Fue la más corta de mis vueltas desde que estoy de vuelta en Cabo Branco. La lluvia me trajo de vuelta. Tengo un sentimiento por esta ciudad. Esto me vino muy fuertemente esta tarde. Muy fuerte. Aquí me hice y me sigo haciendo, en distintas estaciones de la vida. Memorias muy buenas. Es impresionante como los lugares guardan sentimientos, de manera detallada y precisa. ¡Esta es una fuerza inmensa!

domingo, 4 de setembro de 2022

Frecuencia sensible

Salgo a caminar por las veredas de mi barrio

La belleza en seguida aparece

Dos mujeres de la mano por la vereda de en frente

Cabellos al viento.

Una pequeña multitud volviendo de la playa

Gente reivindicando su derecho a la diversidad

Diverso es lo humano

A veces no sé qué hacer conmigo

Ando por ahí y de pronto no sé qué hacer

Aprendo a andar en mi fecuencia

Frecuencia sensible

Sensible

Sintonía con el amor

Pasa un perrito y me alegra

El personal de la limpieza de calles, alegre y bullicioso

Voces cantando

Hablando

Tarde de domingo en Cabo Branco

(De tanto escribir, de tanto leer

Hice el mundo en que vivo.)

 

quarta-feira, 31 de agosto de 2022

Esperanza y confianza

Cuando escribo me anido y sé que es posible

Dar un paso más

Seguir un poco más

Saber que el día va a llegar

Y con él una nueva esperanza

Así sea de seguir dando pasos

Hacia arriba y adelante.

Todo lo que he escrito es un solo escrito

Un solo y único texto que me contiene

Me mantiene con ese hilo de confianza

Que he podido ir construyendo a lo largo del tiempo

Ahora me agarro de ese fino hilo de luz

Para esperar el sol del nuevo día.

terça-feira, 30 de agosto de 2022

El rumbo correcto

El día ya ha comenzado. Algunas palabras buscan bajar al papel. Andando por la peatonal algunos recuerdos antiguos se me juntan. Entonces soy más poderoso. Tengo más energía. Es notable como es que esto sucede. Se me juntaron todos mis yos anteriores. Digo yos y esto puede ser impreciso. Soy yo mismo en todas mis versiones anteriores. Entonces estoy más junto. Más presente. Veo el mar brillando bajo el sol. Alguna silueta apreciable pasando en bicicleta. La belleza tiene siempre un efecto estimulante. Me reconozco en mis escritos anteriores. Me he ido trayendo en textos. Quien escribe borra también. Me doy cuenta de que he ido borrando al mismo tiempo que escribía. Borrar es tan importate como escribir. Borro lo que no sirve, lo que me molesta, lo que es falso, nulo, de nulidad insanable. Trato de afirmar lo que es valioso, lo que es real, lo que es verdadero. No necesito dejarme llevar por lo que no tiene substancia sino solamente confunde. La comprensión libera. Ahora ya el sol ha subido bastante en el cielo. Yo no solamente veo las cosas, sino las siento también. Y sentir me es más importante que solamente ver. Al ver el mar lo siento. Al ver el cielo, una persona que pasa con un animalito, siento todo. No sé si siempre fue así. Lo que sé es que así es ahora, y así me siento bien. Los días van pasando y esta ascensión prosigue. Cada vez más luz. Más integración. El pasar del tiempo me ha venido abriendo la percepción de la unidad. Sé que he venido buscando esto, y lo sigo buscando, pues es donde puedo vivir. Es lo que soy. Es así de simple. Han pasado muchas cosas en mi vida, y siguen pasando, ya que la vida es contínua. Ahora prevalece más bien la sensación de las cosas buenas. Las otras las veo de otras maneras. Deshice muchas equivocaciones, muchos falsos recuerdos. Ví que tuve el valor de enfrentar lo que se me impuso. Y dejé de creer que yo tuve alguna culpa sobre males que se abatieron sobre mi pueblo y mi país. Fue exatamente al revés. Me conté entre el número de aquellos jóvenes que le pusimos ganas a una Argentina que quisimos justa. Trabajé y sigo trabajando en la misma dirección, en Brasil, adonde voy. Tuve y tengo un único rumbo. Es el amor. Oro y medito y le pido a Dios que no me aparte de esta dirección. No tiene que ver con tendencias ni partidos. Es algo meramente humano. Se acercan las elecciones de octubre en Brasil, y la industria del odio se enardece. La mentira y las amenazas se multiplican. Agitan el fantasma del anticomunismo, sinónimo de persecuciones y arbitrariedad. No toleran que las personas pobres coman, tengan casa, salud, escuela, universidad, salario decente. Son la deshumanidad. El tiempo pasó y ví que en Argentina seguía imperando aquello que yo creí que había muerto. La gente se sigue dando las manos, cooperando, apoyándose mutuamente. Lo mismo en Uruguay, Bolivia, Venezuela. No pueden matar lo que no puede morir. Lo que es eterno es el amor. Y esto no es prédica de alguna iglesia. Es una práctica, una constatación humana. Hay que seguir poniéndole el hombro a aquello que ningún ladrón puede robar. Aquél tesoro que está adentro nuestro y a nuestro lado. Así sabremos que no hay derrota posible. Sólo un rumbo correcto. Esta revista se transformó para mí en un ejemplo vivo de esto. Empecé a salir a flote al publicar en sus páginas, luego desde el comienzo. Así que ahora sigo vinendo aquí aunque no tenga nada que decir. Sólo para seguir respirando.