Como tantas otras
veces, al no tener nada que hacer, me pongo a escribir. Y gracias a
estos momentos de no tener nada que hacer, algo en mí se va
equilibrando. Estos momentos me proporcionan una especie de ajuste.
Un encaje. Algo está en su lugar. Son lugares móviles, pero algo se
va encajando, en movimiento. Las impresiones del día. Las
sensaciones. Todo va ocupando su lugar. Y cuando todo va estando en
su lugar, todo es como debe ser. Ya no hay conflicto entre un deber
ser que crea una permanente disconformidad con el presente, y esto
que está aquí. El presente es lo que debe ser, y es como debe ser.
Entonces respiro aliviado. Todo es como debe ser. Todo está en su
lugar. A través de este ejercicio de ir escribiendo lo que voy
viviendo y lo que voy viendo, lo que voy experimentando, de a poco la
vida y el mundo se van haciendo cada vez más míos. Es cada vez más
la sensación de ser yo quien está aquí.
O sonho de todo escritor, mesmo menino, ou, sobre tudo, menino, é o de escrever. Escrever num jornal. Ter seu próprio jornal. Engatinhando ainda nas ferramentas e no layout dste blog, aqui está a minha tentativa.
quarta-feira, 14 de outubro de 2015
segunda-feira, 12 de outubro de 2015
Ocupación
Ponerse en una hoja, una tarde como esta. Cuando el sol,
después de muchos días, reapareció. Y el cumpleaños con el asadito y los vinos. Mendoza cada vez más mía otra vez, o yo otra vez más
tuyo, Mendoza, no sé. Lo cierto es que a medida que las letras van formando
palabras y la tarde va bajando y la noche como quien no quiere la cosa debe
estar esperando su turno. Y uno ya sin ganas de dejar este lugar porque está
tan bueno. Sol otra vez. Mendoza. Sol. Mendoza. Sol. Sol. Sol.
sábado, 26 de setembro de 2015
Momentos
Aquilo que não registramos, é como se não acontecesse. Se
desvanece, ou pode desaparecer nos corredores da memória. Cada palavra é uma
evocação. Tudo que acontece, muitas vezes é como se fosse uma evocação. Isto me
aconteceu hoje ao meio dia, ao almoçar no Seixas com parte da família
paraibana. Também me ocorreu dias atrás, ao relembrar a amizade com um dos meus
mais velhos amigos. Foi como se pudesse ver esta amizade, na costura de
momentos e sentimentos, atos e encontros, ocorridos ao longo dos já muitos
anos. Agora lembro de umas palavras de Anais Nin, quando lhe perguntaram por
que escrevia: “Escrevo para desfrutar da vida em dobro.” Escrevo para desfrutar
a vida em dobro. Escrevo para guardar estes momentos, este momento de hoje ao
meio dia. As conversas com as pessoas em volta da mesa. Tantos sentires. Risadas,
lembranças, projetos de reencontros logo mais e mais à frente. Família é isto. Os
coqueiros e o vento. O mar lá longe. O céu aberto. Crianças por perto. Brinquedos
na mureta ao lado. Músicas da minha juventude. Tanta vida. Não posso menos que
me emocionar e agradecer. Isto está se tornando uma repetição. É isso mesmo.
Agradeço, de coração, o tempo vivido até agora. Sei que há brechas,
vulnerabilidades. Mas não procuro a perfeição. Apenas existir sem me machucar e
sem machucar aos demais. Agora poria algumas palavras finais, mas não há
palavras, nem há final. Afinal, o que é a vida, a nossa vida, senão uma
continuidade inextinguível?
Foto: Um pé de ficus, no pátio do CEFOR de João Pessoa, Paraíba, Brasil.
sexta-feira, 25 de setembro de 2015
Creciendo
Esta mañana, una vez más, me fue dado vivenciar y
vislumbrar las grietas que tengo. Las fisuras. Vulnerabilidades. El agua
interna que muchas veces aflora. Ahora cada vez más. Sé que esto exige un trabajo contínuo de cuidado y atención. Son
las rajaduras que han quedado por los golpes de la vida. Los golpes dejan
grietas. Y el cuidado de estas rajaduras o fisuras, obliga a un cuidado
constante. Un amor tierno por uno mismo. Un estar alerta para ver que de ahí,
de ese mismo lugar o lugares (pues son varios), vienen la fuerza, la alegría,
la lucidez, y la determinación que por momentos me visitan.
quarta-feira, 9 de setembro de 2015
Donde estoy bien
Hay unos momentos en que uno necesita venir a la hoja. Un lugar
donde te puedas sentir bien. El lugar al que perteneces. Lejos de presiones por
desempeño, o exigencias de cualquier tipo. Solamente estar aquí para sentirme
bien. Esta tarde en un cierto momento me sentí agobiado por preocupaciones
tontas. Entonces me vine a la página. No tenía un cuaderno a mano, pero ví la
hoja. En ella estaba escrito: está todo bien. Me quedé mirando las palabras.
Está todo bien. Estaba escrito a mano. Está todo bien. Me tranquilicé. Después
vine al cuaderno y escribí otras cosas. Dejé venir lo que iba llegando. Esto me
tranqulizó también. Me dí cuenta de que cuando estoy mal, por lo que sea, puedo
venir a la página que todo estará siempre bien. Aquí no hay conflictos. No hay
disputas. No hay muerte ni violencia ni amenazas de muerte ni de ningún otro tipo.
No hay nada malo. Sólo unidad y paz. Puedo venir a la hoja siempre que lo necesite.
quarta-feira, 2 de setembro de 2015
Compañías
Un atril puede ser una buena compañía, una tarde en que el
calor y los ruidos del edificio en construcción. De hecho, un atril es siempre una
buena compañía. Una posibilidad de substraerse --por un momento que se hace sin
tiempo—de las molestias de cualquier tipo. El bastidor recibe los colores, y,
más que eso, lo recibe a uno con una especie de bienvenida silenciosa. Mientras
desparramo los colores sobre el blanco que se va tiñendo de fúcsia, algo muy
sutil se va recomponiendo. Es como si el tiempo se hubiera detenido, y uno
fuera otra vez un niño. En ese juego de intentar alcanzar la textura y el color
deseados, uno es otra vez alguien sin edad. Ahora ya es de noche, y ya fui a
dar un paseo por la beira-mar. También disfruté de algunas páginas de uno de
esos bellísimos libros de Gabriel García Márquez, El otoño del patriarca. Libros,
colores, paseos, juegos. ¡Qué bueno es disfrutar de la vida! Anoche pasé algún tempo
visitando como quien espía, varios de los libros de mi biblioteca. Edgar Allan
Poe. Martha Medeiros. Marcel Proust. Graciliano Ramos. Jorge Luis Borges. Julio
Cortázar. Henry James. Jane Austen. Cecília Meireles. A veces hago estas pequeñas
excursiones, disfrutando de lo bello que puede ser este rápido paseo por
diversos libros. Libros, colores, paseos, juegos, amigos, amigas. Familia. ¡Cuántas
fuentes de cariño que hay en la vida!
terça-feira, 1 de setembro de 2015
Unidad
Esta mañana, fui a caminar por el veredón de la beira-mar. Los árboles de castañolas con sus hojas en el piso. Rojas y verdes. Anaranjadas. El olor a tierra y plantas mojadas viniendo desde el lado del mar. Un aire fresco. Una sensación virginal. Más tarde, la contínua tarea de recopilar escritos. El libro infinito. De tarde, algunas tareas en el centro. Arreglos en la casa. Trámites. Ahora, ya es de noche, y sigo buscando lo que busqué durante muchos momentos de esta tarde. De este día. En oración, comunión con Dios. Unidad en aquello que sostiene mi vida, la vida. Todo lo que existe. Entonces muchas inquietudes se desvanecen. Puede ser esto. Puedo ser yo. Puede ser ésto que está aquí. Tanto puede ser, puedo ser, que es lo que está aqui, y soy así como soy. Esta es la palabra: Soy. Yos.
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