segunda-feira, 26 de outubro de 2015

Escribiendo

A veces uno no tiene nada que hacer, entonces se pone a escribir. Esto me da una sensación de ubicación. 

Mi lugar. Aquí respiro mejor. Me siento bien. Estoy donde debo estar, haciendo lo que debo hacer. Lo que me gusta. 

Aquí voy tomando conciencia de quien soy, y de qué quiero, qué debo hacer, qué me gustaría hacer. 

Tengo una sensación de tierra. Raíces. Firmeza. Me siento formando parte de una red, que me conecta con personas queridas. 

Mi familia. Mis amigos y amigas. Mis sueños. Mis proyectos. Los libros que voy escribiendo, sin fecha de terminación. 

Es un horizonte en movimiento. Las misiones que me caben. Todo está aquí. Reunión. Unidad. Paz.